E l potaje osalés

Potaje a base de col picada, aderezada con la grasa del confit y más a menudo guarnecida con un pedazo de carne de cerdo o de tocino.
También se ponen, según la temporada, alubias blancas, habas, guisantes: el potaje está bien hecho cuando al meter la cuchara se queda allí derecha.
Es un potaje que gusta mucho al pie de los Pirineos.
     Poner el agua a hervir, echar las patatas cortadas en dedales así como otras verduras de la temporada: puerros, habas, alubias blancas (preferentemente la judía "tarbais", menos harinosa y más tierna). El verdadero potaje no lleva zanahoria, pero como siempre las discusiones de los especialistas sobre este tema son interminables.
     Salpimentar, añadir un pellizco de pimentón, ajo y tomillo. Dejar que cueza a fuego lento.
Cuando la legumbre esté bien cocida, echar en el caldo la col verde cortada en pedazos pequeños.
Cubrir y dejar cocer a fuego lento durante una hora mínimo.
Una media hora antes de servir, añadir un pedazo de confitado de carne de cerdo o de pato con su grasa. La grasa del confitado es el ingrediente esencial que dará todo su sabor al potaje.
Servir en una gran sopera con los pedazos de confitado.
El potaje se puede conservar varios días en un lugar fresco.

Cortar pequeñas rebanadas de pan muy finas (preferentemente pan duro), remojarlas para que se ablanden, poner un poco de pimiento de Espellette para dar fuerza a todo.
 

Un verdadero regalo...